El inmenso ruido que está provocando la crisis económica eclipsa la importancia de acontecimientos de alcance internacional que no deben ser relegados a la indiferencia o al menosprecio. Veinte años han transcurrido ya desde la celebración de la Primera Cumbre de la Tierra, que tuvo lugar en Río de Janeiro y que marcó un hito en la evolución de la sensibilidad por los problemas ambientales. Rio+20 prolonga la experiencia en el tiempo con un programa tan ambicioso como incierto.
Este blog pretende contribuir al desarrollo y fortalecimiento de la cultura y de la sensibilidad territorial ante las múltiples manifestaciones de agresión y deterioro a que se ven sometidos los paisajes como consecuencia de actuaciones frecuente y deliberadamente insensibles con la calidad y los recursos que los identifican.
de las buenas prácticas en el ejercicio de la acción pública y en sintonía con los objetivos y principios contemplados
en el Manifiesto por una Nueva Cultura del Territorio.
Planteado también con fines didácticos, se concibe como un documento aplicable a la docencia, así como un espacio de encuentro, comunicación y debate con los estudiantes y profesores de Geografía, y con quienes se interesen
por la evolución y los métodos de esta disciplina, por la utilidad e importancia de la información geográfica,
por su dimensión aplicada y por las políticas relacionadas
con la Ordenación, el Gobierno y el Desarrollo del Territorio.
jueves, 17 de mayo de 2012
Preparando Rio+20 desde el NOA argentino
El inmenso ruido que está provocando la crisis económica eclipsa la importancia de acontecimientos de alcance internacional que no deben ser relegados a la indiferencia o al menosprecio. Veinte años han transcurrido ya desde la celebración de la Primera Cumbre de la Tierra, que tuvo lugar en Río de Janeiro y que marcó un hito en la evolución de la sensibilidad por los problemas ambientales. Rio+20 prolonga la experiencia en el tiempo con un programa tan ambicioso como incierto.
martes, 1 de mayo de 2012
Avanzando en el conocimiento de los espacios fronterizos
Cuando se puso en marcha la Asociación de Regiones Fronterizas de Europa a comienzos de los setenta todos los argumentos a su favor justificaron la necesidad de otorgar un reconocimiento específico a esos espacios en los que la frontera había marcado rupturas históricas más o menos pronunciadas y que, ya desvaídas en un contexto de paz e integración, podrían aprovechar las posibilidades de escala permitidas por el mejor conocimiento mutuo, por el aprovechamiento de los recursos compartidos y, en general, de las ventajas que derivan de la vecindad contemplada como soporte, potencialmente firme, de estrategias comunes de desarrollo, a ser posible con un horizonte a largo plazo y apoyadas en estructuras estables de cooperación.
La importancia y la difusión de la cooperación transfronteriza se ha convertido en uno de los aspectos esenciales en la Ordenación del Territorio europeo a través de experiencias múltiples que en los últimos años han comenzado a tener resonancia y merecer la atención del mundo latinoamericano. No en vano son el resultado de una dilatada trayectoria que, inicialmente promovida e impulsada con fuerte convicción por el Consejo de Europa, aparece asumida como una de las líneas esenciales de la política de cohesión territorial de la Unión Europea, desde que a finales de los años ochenta del siglo XX, para alcanzar su plena consolidación en la década siguiente, acomete la organización y el respaldo financiero de programas específicamente orientados en esta dirección (RECITE y TERRA) y aborda, mediante la iniciativa comunitaria INTERREG (A), un ambicioso plan de actuación que se prolonga sin solución de continuidad hasta 2006 para cobrar específica carta de naturaleza en el Objetivo “Cooperación Territorial” a partir del periodo de programación 2007-2013, y que a su vez coincide con la aprobación de una figura – las Agrupaciones Europeas de Cooperación Territorial - que ha de ser clave en el futuro como plataforma jurídica en la que apoyar el desarrollo de los programas.
El balance que pudiera hacerse de la dilatada ejecutoria de los programas operativos y de los proyectos auspiciados en este sentido merece una valoración dispar y seguramente en numerosas ocasiones la autocrítica se impone como actitud obligada. Mas tampoco cabe duda de que, cuando se recorre el territorio no son pocas las manifestaciones que evidencian cambios significativos en el panorama global, fundamentalmente asociados a la mejora de las infraestructuras, la dotación de equipamientos públicos, el apoyo a las relaciones interempresariales con fines estratégicos, la rehabilitación y protección del patrimonio y la salvaguarda de los valores ambientales. Sin duda los problemas que aún subsisten son tan numerosos como complicadas las soluciones que pudieran plantearse para su corrección, aunque también es verdad que el conocimiento y valoración de la experiencia acumulada ayuda mucho cuando se trata de entender la pluralidad de matices que ofrece la cooperación transfronteriza, muy mediatizada obviamente por las características del entorno donde se lleva a cabo, la capacidad de iniciativa desplegada, la calidad y envergadura de los proyectos, la movilización social que los respalda y la solidez del liderazgo en el que se sustentan.
Desde el Departamento de Geografía de la Universidad de Valladolid también se ha considerado oportuno asumir lo que estos espacios significan como documentos visuales de primera importancia para la formación de los alumnos. Si, en efecto y evocando a Antonio Machado, sólo es posible hacer camino al andar, nada mejor que poner a su disposición los elementos que lo hagan posible. Con este fin se han concebido dos visitas que acercan a sendos ámbitos de estudio con afinidades entre sí pero también con diferencias marcadas. En ello estriba precisamente la expresividad de estos espacios, repletos de matices en un entorno de coherencias y desafíos bien definidas.
De un lado, la visita al valle del río Águeda ayuda a entender el significado integrador que proporciona una cuenca vertiente bien definida, con centro funcional en Ciudad Rodrigo y con elementos naturales de gran interés, cuyo análisis se plantea desde la perspectiva del tratamiento sostenible de los recursos, conforme a los objetivos y la metodología del proyecto que, en el marco del Programa Operativo de Cooperación España-Portugal, presentó a nuestros profesores y alumnos del Grado de Geografía y Ordenación del Territorio el Dr. Roberto Martínez-Alegría, profesor de la Universidad Europea Miguel de Cervantes (Valladolid) y que se lleva a cabo en colaboración con el Instituto Politécnico de Castelo Branco.
lunes, 27 de febrero de 2012
En defensa del patrimonio arqueológico: los restos históricos amenazados en el entorno de La Antigua (Valladolid)
No sorprende, por tanto, que ante el riesgo que pone en peligro la salvaguarda de esos bienes patrimoniales, que forman parte consustancial de la personalidad de la ciudad, la reacción ciudadana se convierta en la postura colectiva más habitual para ponerlo freno. La experiencia revela que actuaciones de esta naturaleza, expresivas de la firme posición cívica frente a la destrucción irreversible del bien cultural, suelen ser tan consistentes como efectivas. En realidad, son actuaciones que no hacen sino denunciar la flagrante contravención de estas medidas con lo que las Leyes defensoras del patrimonio histórico-artístico establecen y las normas internacionales tratan de promover.
A finales de 2009, el gobierno de la Región de Murcia decidió anular el proyecto de construcción de una obra con ese fin en el espacio ocupado por las ruinas árabes en el jardín de San Esteban. Y aún permanece vivo el recuerdo de la decisión adoptada por el Ayuntamiento salmantino de no llevar a cabo la realización del parking previsto en la Plaza de los Bandos, ante la amenaza, planteada por ICOMOS, de retirar, en caso contrario, el reconocimiento de Salamanca como Ciudad Patrimonio de la Humanidad, otorgado en 1988.

Al fin,el 13 de noviembre, el tema ha quedado zanjado. Y lo ha hecho de acuerdo con los fines pretendidos por una ciudadanía activa, una ciudadanía sensible y preocupada por su patrimonio, aquella que se rebela contra la arbitrariedad y la especulación efectuada a costa de lo que es un bien de todos. Ha sido una batalla larga, dura, aunque muy bien llevada por la Federación Vecinal Valladolid y por los grupos defensores del patrimonio histórico amenazado. Tras la sentencia del TSJ de Castilla y León por la que se suspende la segunda modificación del PGOU presentada por el Ayuntamiento para construir un aparcamiento cuyo impacto hubiera sido brutal e irreversible en un espacio de gran valor histórico-arquitectónico, el alcalde de la ciudad no ha tenido más remedio que rendirse a la evidencia...y a la ley.
http://www.20minutos.es/noticia/1645075/0/
Lo ha dicho esta tarde por la radio; lacónicamente, pero lo ha dicho: "acato la sentencia, el parking no se construirá porque la crisis no lo permite y el entorno será adecentado". Es cierto que utiliza la crisis como coartada para salvar la cara y que el proyecto de recuperar los restos arqueológicos para darlos a conocer ni se lo plantea, pero lo importante es que la obra destructora que se preveía no se va a llevar a cabo. El tiempo juega ahora a favor del sentido común. Enhorabuena a cuantos han luchado para que la sensibilidad prevaleciera sobre la especulación, la racionalidad sobre la barbarie, el bien colectivo sobre el uso interesado y lucrativo de unos pocos.
martes, 13 de diciembre de 2011
El papel del territorio en las decisiones empresariales: una cuestión de gran interés geográfico

Factoría de Gullón, S.A., dedicada a la fabricación galletera,
en Aguilar de Campoo (Palencia, España)
AZAO es una firma francesa de consultoría que centra su actividad en la labor de asesoramiento destinada a analizar las relaciones entre las empresas y el territorio en el que se instalan y operan. Concretamente, su logotipo se asocia al binomio Empresa y Sociedad, interpretado a su vez en función de la dimensión territorial que conlleva, lo que no hace sino ratificar la utilidad y conveniencia del enfoque geográfico en la interpretación de los decisivos efectos que en el territorio desencadena la actividad empresarial, entendida como un factor esencial del desarrollo y de su transformación estructural.
Es curioso que su razón social se denomine así, pero tiene su explicación: adapta el nombre de la ciudad de Asau, capital de la isla de Vaitupu, en el archipiélago de Tuvalu, uno de los lugares más amenazados por la elevación del nivel de las aguas marinas consecuente a los efectos del cambio climático.
Considero interesante para los geógrafos el conocimiento de esta firma, aprovechando al tiempo el interés de los artículos publicado en su interesante Tribuna y en los que específicamente se hace referencia a nuestra disciplina:
Empresas y territorio: ¿el regreso de la Geografía?
Nuevas formas de cooperación para la economía social
domingo, 4 de diciembre de 2011
El impacto urbanístico del desvío ferroviario: propuestas abiertas para el proyecto del gran "bulevar" de Burgos

Variante ferroviaria de Burgos. En negro, las líneas desmanteladas
La modificación del trazado del ferrocarril a su paso por la ciudad de Burgos, mediante el desvío de la línea férrea, con el consiguiente traslado de la estación (en un nuevo edificio), al norte de la ciudad - cuya inauguración tuvo lugar el 12 de diciembre de 2008 - ha traído consigo la liberación de un amplio espacio desarrollado en sentido lineal, con una longitud de 20,7 kilómetros, de los que 11 corresponden al gran "bulevar" previsto en el proyecto suscrito con el estudio de Herzog & De Meuron. Se trata de un espacio que, además de facilitar la comunicación entre los dos sectores, norte y sur, que tradicionalmente separaba la vía, se traduce en la configuración de un eje vertebrador del espacio, susceptible de favorecer una importante operación de transformación urbana y urbanística, identificada con un proyecto de actuación (Masterplan), que obviamente ha implicado la modificación del Plan General de Ordenación Urbana y suscitado las observaciones críticas que comúnmente afloran ante actuaciones de tal envergadura.
De todos modos,constituye una operación que sin lugar a dudas puede contribuir a modificar la imagen global de la ciudad, siempre que se procure al mismo tiempo la toma en consideración - por lo que respecta a una de sus intervenciones principales - de las sugerencias más sensibles con las inquietudes y los deseos de la ciudadanía.
jueves, 14 de julio de 2011
Malos tiempos para las sensibilidades y las cautelas ambientales
Corren malos tiempos para la sensibilización ambiental.
Pero, ¿es que los ha habido buenos alguna vez? Cuando la euforia inmobiliaria sacudía al país por los cuatro costados, todos tuvimos ocasión de comprobar con qué desidia y desconsideración se trataban las cuestiones relacionadas con los impactos provocados. Cuando llega la crisis, las prioridades son otras y encaminan sus miradas hacia la solución de las emergencias que conmocionan a la sociedad, relegando a un segundo plano aquellos objetivos que cualitativamente contribuyen a la mejora de las condiciones en las que se desenvuelve la vida de una sociedad.
En uno u otro caso, el territorio es la víctima, el problema desatendido, el valor menospreciado. Por tanto, duele, aunque no sorprenda, lo que certeramente se denomina "la crónica de una decepción". No pintan bien los balances que proporciona el conocimiento de la situación en que se encuentran los Informes de Impacto Ambiental ni las Memorias requeridas en los procedimientos de Evaluación Ambiental Estratégica del planeamiento urbanístico.
Y, por otro lado, no parecen desacertadas las reflexiones que insisten en la necesidad de fortalecer el enfoque crítico aplicado a los instrumentos esgrimidos políticamente como expresión de una voluntad a favor de la calidad ambiental del territorio. La experiencia acumulada de las Agendas 21 ayuda a comprender que no siempre el balance ha sido tan satisfactorio como se pretendía ni los procedimientos puestos en práctica tan efectivos. Las ideas sugeridas al respecto por Salvador Rueda, director de la Agencia de Ecología Urbana de Barcelona apuntan claramente en esta dirección, que no podemos ignorar.
miércoles, 30 de marzo de 2011
jueves, 24 de marzo de 2011
El desarrollo local en las áreas fronterizas: un desafío permanente frente a la crisis estructural y a las incertidumbres

lunes, 7 de febrero de 2011
Participación ciudadana y Ordenación del Territorio: una interesante iniciativa en el País Vasco

jueves, 27 de enero de 2011
La crisis del modelo murciano: advertencias desatendidas
Las fuertes tensiones sociales que han afectado en las últimas semanas a
Si la mayor parte del litoral mediterráneo español, desde Andalucía a Cataluña e incluyendo las Baleares, es, con muy pocas excepciones, víctima de esta tendencia y ofrece al observador las manifestaciones más escandalosas del urbanismo depredador que pudiera percibirse en las costas europeas, posiblemente el caso murciano se singulariza dentro de este panorama agobiante porque las prácticas acometidas, y en un espacio particularmente sensible desde el punto de vista ambiental, acentúan aún más la gravedad de los impactos derivados de unas estrategias irresponsables y sin visión sólida de futuro.
Lo que sorprende es que las advertencias no se tuvieran en cuenta. Con motivo de lo sucedido recientemente, he vuelto a consultar el informe que, con el expresivo título "El otro estado de la región", fue dado a conocer en 2006 por uno de los espacios de análisis, reflexión y debate a escala regional más rigurosos de cuantos existen en España. Se trata del Foro Ciudadano de
Bastaría con leer las interesantes reflexiones sobre Vivienda, Urbanismo y Transporte que se recoge en el Informe señalado para darse cuenta que nada de lo que sucede era difícilmente previsible. Con todo, la consulta de la documentación elaborada por el Foro desde sus orígenes constituye un acervo documental de gran utilidad tanto metodológica como práctica.
jueves, 2 de diciembre de 2010
¿Es necesaria y posible la Prospectiva Territorial? ¿Tiene sentido superar las visiones cortoplacistas en la ordenación del territorio?

Plantear el desarrollo de la gestión pública sobre el territorio con visión prospectiva constituye sin duda un objetivo ambicioso. Como su nombre indica, se trata nada menos que de contemplar las intervenciones desde el punto de vista territorial teniendo en cuenta la adaptación de las decisiones a los cambios y a los desafíos que ha de presentar un entorno caracterizado por transformaciones y tendencias que necesariamente han de repercutir en las medidas que se lleven a cabo de acuerdo con un plan de actuación programado. Dicho de otro modo, frente a la visión cortoplacista, de horizontes alicortos, con que a menudo se aborda la intervención en el territorio, la “prospectiva” defiende un enfoque valorativo de las implicaciones que a medio o largo plazo puede tener una actuación, anticipándose a los riesgos y consciente también de la necesidad de que la decisión adoptada sea la más conveniente para que los efectos pretendidos pervivan en el tiempo, garanticen los resultados que más convengan al territorio y preserven el mantenimiento de sus recursos.
Cuatro son los objetivos y criterios metodológicos que la definen (según el Grupo Futuribles):
1. Elaborar un diagnóstico de los territorios y explorar sus futuros posibles a medio y largo plazo.
2. Identificar, en función de sus potencialidades y problemas específicos, los proyectos con mayor poder de movilización.
3. Identificar a los actores y a las capacidades que puedan jugar un papel determinante en su desarrollo.
4. Aportar respuestas pertinentes y coherentes para la aplicación de una politica de ordenación y desarrollo sostenible del territorio.
Vista de este modo, la prospectiva se convierte en un principio esencial de las políticas territoriales, tanto por lo que tiene de prevención y cautela frente a los riesgos como de toma en consideración de la “durabilidad”, entendida como criterio valorativo de la efectividad que una iniciativa posee en un contexto diferente al que caracterizaba el momento en el que se llevó a cabo. En este sentido, es evidente que la noción aparece estrechamente conectada con la idea misma de “desarrollo sostenible”, que sólo puede concebirse en el marco de un planteamiento capaz de anticiparse, y, por lo tanto, de mitigar, los problemas inherentes a una decisión precipitada.
De izquierda a derecha, Pascal Boniface, Juan Manuel Badenas, Raimundo Pérez-Hernández (director de la Fundación Ramón Areces) y Carlos Malo de Molina (Madrid, 20 de noviembre de 2010)
Ahora bien, ¿podemos tener en estos momentos las certezas suficientes como para operar prospectivamente en el territorio con las necesarias garantías? Traigo el tema a este blog porque debo reconocer mi preocupación al respecto. Aunque no es una sensación nueva, me he afianzado en ella tras asistir hace unos días a la mesa redonda que, sobre el tema “Importancia de
Las reflexiones apuntadas fueron interesantes y permitieron poner en evidencia el alto grado de aleatoriedad e indefinición de pautas organizativas de futuro al que se enfrentan las sociedades contemporáneas en un momento en el que, paradójicamente, se dispone de ingentes caudales de información, que a su vez provienen de fuentes que no cesan de ampliarse, una vez que el Estado, pese a ser un actor central en las relaciones internacionales, ha perdido, dentro de la economía globalizada, el monopolio de la información. En estas condiciones nos situamos, sin embargo, ante un escenario en el que lo más difícil es establecer relaciones entre los datos recibidos para elaborar conclusiones fiables que encaucen debidamente la toma de decisiones.
De ahí que, aun reconociendo que la prospectiva es un enfoque adecuado, capaz de aportar la confianza necesaria para la racionalización de las decisiones, lo cierto es que la propensión contradictoria a que inducen las características de la información, por un lado, más las incertidumbres provocadas por la crisis económico-financiera (con su fortísima incidencia en la pérdida de estabilidad de los mecanismos de regulación y en la dudosa supervivencia del Welfare State) generan un escenario poco proclive a la adopción de medidas preventivas con visos de aplicabilidad a medio y largo plazo. Aspecto que al tiempo viene corroborado por la constatación de que las inferencias basadas en la estimación cuantitativa o matemática tienden a ser cuestionadas por la extremada variabilidad de la secuencia numérica real.
Asi las cosas, las preguntas son inevitables. De momento, baste con dos: ¿Hasta qué punto se han perdido los referentes de estabilidad o permanencia que permitían asegurar el futuro? ¿Disponemos, con la suficiente solidez, de posiciones teóricas que nos reconforten en las convicciones sobre la pertinencia de las visiones prospectivas que muchos juzgamos tan necesarias, entre otras razones porque en ellas creemos encontrar la salvaguarda de los principios defensores de las buenas prácticas en la utilización de los recursos territoriales?
Aunque obviamente no tengo las respuestas a tales incógnitas (y por ese motivo las traigo a colación), no me parece desacertada, siquiera sea como atisbo confortable, la idea formulada por Jean Paul Bailly, reconocido defensor de lo público en Francia y cualificado teórico sobre el tema que nos ocupa. En uno de los informes al Consejo Económico y Social francés proponía una metodología para la construcción de decisiones estratégicas basadas en el debate público y en una tarea de prospectiva planteada de forma permanente. He aquí el argumento central: “es necesaria la articulación de ambos procesos en el funcionamiento del sistema decisional, teniendo en cuenta que la prospectiva que alimenta el debate se convierte en el mejor instrumento para la decisión”. En otras palabras, y es un argumento que deseo subrayar, se trata de sustituir una prospectiva meramente dirigista, definida en la fase previa del proceso decisional y apoyada en la extrapolación de tendencias más o menos predeterminadas (de “lourdes”, pesadas, las califica Bailly) por un enfoque interactivo, capaz de detectar los signos débiles que afectan a las dinámicas territoriales, de elaborar futuros deseables y de animar procesos de cambio a los que contribuyan los actores, implicados a su vez en el debate público. En suma, una prospectiva fortalecida por la reflexión colectiva sobre la base de la participación multiagentes. Me atrae la idea y por eso la comento aquí.
jueves, 16 de septiembre de 2010
Participación ciudadana y cultura ambiental: un largo camino por recorrer
Acaban de celebrarse en

Aludo a este encuentro porque creo que es importante reflexionar sobre los métodos aplicados al desarrollo de la cultura ambiental a través de las diferentes modalidades de estímulo de la participación ciudadana. Es evidente que los avances en algo tan esencial para la preservación de la calidad del territorio como es la implicación de los ciudadanos en la defensa de los valores ambientales representan, o debieran representar, una de las líneas de acción prioritaria de los poderes públicos, en la medida en que la capacidad reactiva de la ciudadanía representa un activo a tener en cuenta a la hora de evitar alteraciones o comportamientos lesivos con el entorno.
Sin embargo, pese a los buenos propósitos con que este tipo de políticas son abordadas, la tarea no es, en modo alguno, algo sencilla ni tiene el éxito garantizado de antemano. La intervención que comento lo puso claramente de manifiesto. Los resultados son aún, escasos, en cierto sentido decepcionantes y abundan los inconvenientes cuando se trata de alentar la acción social como factor de incidencia efectiva en la toma de decisiones sobre esta decisiva materia. Bien sea porque se adolece de una actitud dirigista, no exenta de voluntarismo, bien porque la colaboración de los Ayuntamientos no sea tan firme como se desearía, bien porque la labor educativa requiere paciencia y un poder de convicción de los que a veces se carece, bien porque el corto plazo se aviene mal con procesos de formación lentos y a veces no bien entendidos lo cierto es que la autocrítica se impone a la hora de hacer balance de los resultados conseguidos.

De las fotografías que ilustran esta entrada pueden obtenerse conclusiones interesantes. Si en la que encabeza el texto se da cuenta de la entidad de la labor emprendida, en la segunda se exponen con claridad las características y el balance obtenido en los diferentes espacios de encuentro organizados con tal fin. El estado de la cuestión se completa con las dos que evidencian las limitaciones observadas: falta de representatividad y asistencia, y falta de resultados a corto plazo. He elegido ambas porque resumen bien lo que a menudo suele suceder. Reconocerlo en toda su dimensión y con sinceridad es un buen camino para que las medidas correctoras, y que ahí también se exponen, sean algo más que un conjunto de buenas intenciones.
lunes, 13 de septiembre de 2010
La cooperación transfronteriza se abre a nuevos horizontes y posibilidades: la Agrupación Europea de Cooperación Territorial Duero-Douro
Es bien sabido que los compromisos entre Estados a la hora de acometer actuaciones coordinadas en ordenación del territorio no siempre resultan tarea fácil. El límite que impone la frontera, aunque como barrera de comunicación haya desaparecido en la Unión Europea, obliga a adaptar posiciones, instrumentos y estrategias orientados al cumplimiento de objetivos de interés común, a sabiendas de que la suma de esfuerzos resulta favorable para ambas partes sin merma de las respectivas personalidades, que, de enfrentadas, se convierten en complementarias.
La bibliografía sobre la cuestión es amplísima y viene avalada por el gran cúmulo de experiencias llevadas a cabo desde que en 1980 el Consejo de Europa destacase la particularidad de los espacios de frontera como una cuestión de relevancia específica y primordial para la comprensión del espacio europeo. De ahí deriva el Convenio Marco Europeo sobre Cooperación Transfronteriza, suscrito en Madrid el 21 de mayo de 1980 –posteriormente desarrollado en el Protocolo Adicional de 9 de noviembre de 1995 - con la voluntad de alentar la colaboración entre autoridades territoriales, en el que asimismo descansaran los Tratados de cooperación bilateral suscritos por España con Francia (en Bayona) el 10 de marzo de 1995 y con Portugal (en Valença do Minho) el 3 de octubre de 2002. Uno y otro definen la cobertura legal, sobre la base del Derecho Internacional, en la que se apoya la puesta en práctica de este tipo de estrategias por parte de las administraciones subestatales (Comunidades Autónomas y Entidades Locales) con voluntad para llevarlas a cabo mediante la creación de organismos específicos de cooperación con o sin personalidad jurídica.
Los organismos tradicionalmente puestos en práctica responden a una variada tipologia, que creo innecesario comentar, ya que lo más importante reside en el hecho de que todos ellos han servido, con resultados variables, para canalizar las ayudas proporcionadas por
Si mucho cabria decir de las luces y las sombras que han marcado la historia de INTERREG, aunque sin duda ha hecho posible cimentar las bases de una cultura a favor del encuentro por encima de la "raya", lo importante es el rumbo adquirido por

Edificio de Usos Múltiples, donde tienen su sede la AECT Duero-Douro y el Ayuntamiento de Trabanca (Salamanca)
Una de las primeras AECT aprobadas en
Doy cuenta aquí de esta iniciativa porque creo interesante darla a conocer y porque vale la pena seguirla de cerca. En una medida muy notable en su génesis y desarrollo destaca la labor realizada por Don José Luis Pascual Criado, Director General de

Con José Luis Pascual Criado, Director General de la AECT Duero-Douro y alcalde de Trabanca
Muchas, valiosas e ilustrativas fueron las ideas que me expuso y que trataré de aprovechar con fines cientificos. En cualquier caso, y más alla del reconocimiento que se pueda asignar a la impresionante labor llevada a cabo hasta ahora, no cabe duda de que nos encontramos ante una experiencia digna de ser observada y analizada, por cuanto abre un campo de posibilidades aún ineditas en ese epígrafe tan sensible de la ordenación del territorio como es la coordinación de actuaciones de desarrollo sostenible en el marco de la cooperación intermunicipal en un tramo muy crítico de la frontera hispano-portuguesa.


