Este blog pretende contribuir al desarrollo y fortalecimiento de la cultura y de la sensibilidad territorial ante las múltiples manifestaciones de agresión y deterioro a que se ven sometidos los paisajes como consecuencia de actuaciones frecuente y deliberadamente insensibles con la calidad y los recursos que los identifican.


Desea significar el compromiso de la Geografía y de los geógrafos con la defensa de la calidad de los territorios
y

de las buenas prácticas en el ejercicio de la acción pública y en sintonía con los objetivos y principios contemplados

en el Manifiesto por una Nueva Cultura del Territorio.


Planteado también con fines didácticos, se concibe como un documento aplicable a la docencia, así como un espacio de encuentro, comunicación y debate con los estudiantes y profesores de Geografía, y con quienes se interesen

por la evolución y los métodos de esta disciplina, por la utilidad e importancia de la información geográfica,

por su dimensión aplicada y por las políticas relacionadas

con la Ordenación, el Gobierno y el Desarrollo del Territorio.


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domingo, 6 de octubre de 2013

La tierra se rebela cuando se siente agredida

La tierra se rebela cuando se siente agredida. La naturaleza es indómita, elabora y construye sus estructuras conforme a procesos que la configuran en una secuencia muy lenta y de acuerdo con las lógicas naturales en las que precisamente se basan sus equilibrios y sus capacidades de respuesta a la intervención humana. Sólo cuando se respetan sus equilibrios, la Naturaleza se complace en su propia armonía y mantiene esa relación estable con el entorno humanizado, basada precisamente en la consideración rigurosa de los límites en los que se enmarca las tendencias respectivas. Cuando ese equilibrio se altera, producto de la codicia, de la ignorancia, de la desatención deliberada, de la agresión imprudente, sobreviene la catástrofe. 


Todo un cortejo incesante de riesgos se cierne sobre la sociedad cuando la irreflexión y el corto plazo priman sobre la investigación de la realidad y la anticipación de las amenazas que derivan de un tratamiento inadecuado de los elementos que configuran el medio físico. Pese a la contundencia y la gravedad de las lesiones sufridas en el tiempo, da la impresión de que se carece de la inteligencia necesaria para valorar lo que significan la prevención y la cautela, hoy mejoradas al amparo de los sorprendentes avances de la ciencia. Tierra de sismicidades de diversa entidad es el conjunto de la cuenca mediterránea que enlaza Europa con África  La Historia está repleta de experiencias que así lo testifican. Pero parece ser que no son suficientes para aprender la lección. Alterada la falla de Amposta y la red asociada, de la que han hablado los manuales desde siempre, las dislocaciones provocadas por la presión sobre un espacio geológicamente inestable van a permanecer latentes o explícitas durante mucho tiempo en la vida de los ciudadanos que ocupan el entorno del Delte de l'Ebre.




Amablemente el Dr. Roberto Martínez Alegría, experto en riesgos naturales y en evaluaciones de impacto ambiental, ha realizado el siguiente comentario en esta entrada que previamente fue publicada en Facebook  

Quizás tengo el punto de vista sesgado por la geología, pero "a priori" la reutilización de yacimientos de gas, petróleo o incluso agua (conocida como recarga de acuíferos) no me parece mala idea, es más si un yacimiento demostró su estanqueidad durante período geológicos, puede ser un aval de seguridad (no lo afirmo con rotundidad).

Tal vez el problema pudiera residir en un poco adecuado conocimiento del sistema de fallas, pero otra vez me entran dudas. Pues ese yacimiento se estudió intensamente (como trabajan los petroleros) para que se les escapen grandes estructuras tectónicas), pero se volvió a estudiar cuando se plantea su reutilización (proyecto Castor), y una vez más cuando se hace la EIA (aunque me gustaría saber si esta se hizo por el procedimiento completo del anexo I o el simplificado del anexo II). Por todo ello no me atrevo a entrar en una búsqueda desesperada de culpables.

Respecto al fracking creo cada caso habría que verlo en su contexto geológico, hay operaciones viables y seguras respecto a sismicidad inducida y/o contaminación de acuíferos y otras claramente no. Otro problema son los líquidos de retorno con dispersantes empleados en la fracturación hidráulica. Personalmente creo que incorporar el fracking al procedimiento de EIA (tal y como está en la última legislación de 2013) puede ser un avance en transparencia (consulta pública) otra cosa sería si nuestros "líderes y lideresas" capan con el "loable interés de la simplificación" las garantías de dicho procedimiento.

martes, 28 de mayo de 2013

Tres nuevas Reservas de la Biosfera en España





El  Consejo Internacional de Coordinación del Programa sobre el Hombre y la Biosfera (MAB) de Naciones Unidas ha declarado nuevas reservas de la Biosfera a La Granja y El Espinar, en la Sierra de Guadarrama, a las Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo y las tierras del Ebro. 

jueves, 5 de abril de 2012

El proyecto de Vegas Sand en España: ¿Hacia un modelo de país-casino, hacia la creación de nuevo paraíso fiscal o hacia otra iniciativa ilusoria más?


La iniciativa de localizar en España un macrocomplejo de ocio promovido por el empresario norteamericano Sheldon Adelson no puede permanecer ajena al debate que lógicamente provoca una operación que, al menos por lo que se sabe hasta ahora, presenta una gran magnitud en todos sus aspectos, incluyendo obviamente la territorial. Los datos con que se ofrece son, en efecto, espectaculares: por lo que se dice en la prensa, vendría asociada a una inversión de 18.000 millones de euros y a la creación de cerca de 200.000 puestos de trabajo. Son las cifras que insistentemente marcan el frontispicio publicitario de la propuesta, que de entrada provoca un señuelo poderosísimo al que resulta muy difícil sustraerse. Algo así como el maná tan deseado en estos tiempos de crisis galopante, en los que la simple expectativa de ver nacer un nuevo empleo se antepone a cualquier otra consideración.

Mas no se trata de un proyecto creador de valor añadido, de mejora de la innovación, de transformación cualitativa del sistema de producción, es decir, de aquellos elementos y factores que sustentan un modelo de desarrollo consistente, capaz de fortalecer la posición competitiva en el mundo del espacio donde se ubica. Nada de eso. Es un complejo de servicios a lo grande, un eslabón más de esa cadena de organizaciones dedicadas al consumo de bienes efímeros en torno a la economía del ocio intensivo, donde el capital fluye incesantemente para nutrir el mismo tipo de estructura que el grupo en cuestión ha puesto en marcha en Las Vegas, Bethlehem, Macao y Singapur, tres enclaves característicos del capitalismo incontrolado; un modo de entender la actuación en el territorio al margen a cualquier tipo de prejuicio, consumidor pavoroso de suelo, agua y energía, y que ahora se brinda a España para que el país del sol, de la buena mesa y de la permisividad asegurada - acomodaticia a favor de los particulares intereses que lo promueven - se incorpore a esa red vertebrada por la única lógica que deriva de la economía de casino, con todas las connotaciones y efectos, cuando menos sospechosos, que ello implica. No otra ha de ser la finalidad de la infraestructura creada, en cuyo inventario se alude a la instalación de seis casinos (con 1.065 mesas y 18.000 máquinas recreativas), una docena de hoteles, cuatro campos de golf, varios teatros.... En fin, algo sobrecogedor, al menos en teoría, pues su materialización económico-espacial aún permanece en nebulosa.

Y es que no son pocos ni irrelevantes los requisitos o contrapartidas que se han de satisfacer para que esa idea se concrete, ya que, dada su trascendencia, no puede quedar al albur de la disposición que en sentido favorable pueda mostrar una Comunidad Autónoma o un Ayuntamiento. Ha de ser un tema de Estado, sujeto a los mecanismos de vigilancia que eviten situaciones de excepción y precedentes perjudiciales en la regulación de un sistema territorial integrado. Todo permanece aún en la oscuridad que impone la prevalencia de la voluntad del magnate, ante la que, por lo que se ve, el poder político muestra una pleitesía que roza la vergüenza ajena. Sin embargo, más allá de la supeditación que parece mostrar éste hacia aquél, lo cierto es que las líneas rojas que marcan no pueden ser pasadas por alto: costosas obras de infraestructura previas, exenciones fiscales y de cuotas (durante dos años) a la Seguridad Social , concesión gratuita de terrenos, modificaciones legislativas de gran calado, con incidencia sobre la Ley de Extranjería y la legislación laboral, entre otros aspectos que contravienen la ley.

Todo ello otorga a la operación un status de excepcionalidad, más en consonancia con las características de los enclaves desregulados donde funciona en Asia que con las propias de un entorno ajustado a las normas propias de un Estado integrador en Europa. De ahí las cautelas con que los técnicos de Hacienda contemplan la iniciativa, a la que asocian con un potencial foco de blanqueo de capitales, como consecuencia de la “isla fiscal” que el tratamiento concedido acabaría configurando.

En cualquier caso, numerosas incógnitas se ciernen sobre el proyecto, que de momento su promotor ha desestimado ubicar en Barcelona dadas las limitaciones que la normativa aplicada al área prevista introducía para la construcción de edificios de gran altura. La mirada se cierne ahora sobre Madrid, cuyo Gobierno regional se deshace en elogios mientras abriga expectativas que le llevan a aceptar todo tipo de servidumbres y transgresiones de la norma con tal de satisfacer las apetencias de Mr. Adelson y de quienes le secundan. En estas condiciones - y mientras nos llegan informaciones sobre los problemas y las críticas a las que se enfrenta el modelo en su ámbito de origen - es necesario desplegar un debate sobre la cuestión, que, entre otros foros, ya está iniciado, con el espíritu crítico que le caracteriza, en el blog de Stepien y Barno.

martes, 14 de febrero de 2012

Abrir la Custodia del Territorio a la colaboración ciudadana


La participación en actividades relacionadas con el conocimiento del territorio y la defensa de la calidad de sus valores ambientales y patrimoniales se ha convertido en una tarea que trasciende de la mera curiosidad científico-cultural para convertirse en una iniciativa plena de compromiso cívico. De ahí la importancia merecida por los proyectos que tienen que ver directamente con la salvaguarda de los elementos territorialmente más valiosos.

Me limito en esta ocasión a hacerme eco de la información recientemente recibida de uno de los responsables de la Plataforma de Custodia del Territorio - una iniciativa de la Fundación Biodiversidad - a propósito de la ejecución del programa LANDLIFE, dirigido por la Red Catalana y cuya finalidad consiste en difundir en Europa el conocimiento de la “custodia del territorio y de su utilidad como herramienta de conservación”, a fin de lograr una implicación directa de la ciudadanía, de los propietarios del suelo y de las organizaciones empeñadas en defender la conservación de la naturaleza y de los bienes que la significan.

Se trata, en otras palabras, de impulsar la motivación social en un aspecto tan sensible, en cuya defensa todas las voces son pocas. De ahí le conveniencia de no desaprovechar la oportunidad que brinda la respuesta del cuestionario abierto (hasta el día 17 de febrero) y con el que se trata de implicar a la ciudadanía en la mejora del conocimiento y el estado de desarrollo de la custodia del territorio en Europa. Y, aunque no es una iniciativa muy arraigada en España, no se debe pasar por alto, y precisamente por ello, aquéllas que revelan la sensibilidad de quienes las llevan a cabo y sus efectos, de lo que bien puede ser ejemplo la acometida en el municipio extremeño de Almendralejo.


jueves, 14 de julio de 2011

Malos tiempos para las sensibilidades y las cautelas ambientales

Corren malos tiempos para la sensibilización ambiental.

Pero, ¿es que los ha habido buenos alguna vez? Cuando la euforia inmobiliaria sacudía al país por los cuatro costados, todos tuvimos ocasión de comprobar con qué desidia y desconsideración se trataban las cuestiones relacionadas con los impactos provocados. Cuando llega la crisis, las prioridades son otras y encaminan sus miradas hacia la solución de las emergencias que conmocionan a la sociedad, relegando a un segundo plano aquellos objetivos que cualitativamente contribuyen a la mejora de las condiciones en las que se desenvuelve la vida de una sociedad.

En uno u otro caso, el territorio es la víctima, el problema desatendido, el valor menospreciado. Por tanto, duele, aunque no sorprenda, lo que certeramente se denomina "la crónica de una decepción". No pintan bien los balances que proporciona el conocimiento de la situación en que se encuentran los Informes de Impacto Ambiental ni las Memorias requeridas en los procedimientos de Evaluación Ambiental Estratégica del planeamiento urbanístico.

Y, por otro lado, no parecen desacertadas las reflexiones que insisten en la necesidad de fortalecer el enfoque crítico aplicado a los instrumentos esgrimidos políticamente como expresión de una voluntad a favor de la calidad ambiental del territorio. La experiencia acumulada de las Agendas 21 ayuda a comprender que no siempre el balance ha sido tan satisfactorio como se pretendía ni los procedimientos puestos en práctica tan efectivos. Las ideas sugeridas al respecto por Salvador Rueda, director de la Agencia de Ecología Urbana de Barcelona apuntan claramente en esta dirección, que no podemos ignorar.


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