Este blog pretende contribuir al desarrollo y fortalecimiento de la cultura y de la sensibilidad territorial ante las múltiples manifestaciones de agresión y deterioro a que se ven sometidos los paisajes como consecuencia de actuaciones frecuente y deliberadamente insensibles con la calidad y los recursos que los identifican.


Desea significar el compromiso de la Geografía y de los geógrafos con la defensa de la calidad de los territorios
y

de las buenas prácticas en el ejercicio de la acción pública y en sintonía con los objetivos y principios contemplados

en el Manifiesto por una Nueva Cultura del Territorio.


Planteado también con fines didácticos, se concibe como un documento aplicable a la docencia, así como un espacio de encuentro, comunicación y debate con los estudiantes y profesores de Geografía, y con quienes se interesen

por la evolución y los métodos de esta disciplina, por la utilidad e importancia de la información geográfica,

por su dimensión aplicada y por las políticas relacionadas

con la Ordenación, el Gobierno y el Desarrollo del Territorio.


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viernes, 25 de octubre de 2019

¿Y por qué no un manifiesto "Por la Geografía"?











La Geografía española necesita pronunciamientos contundentes que den a conocer y respalden la relevante función formativa y social que esta Ciencia desempeña. Poco conocida, a menudo infravalorada cuando no intencionalmente tergiversada, los argumentos a su favor son tan numerosos como necesarios. Y siempre oportunos.


Sin embargo, la fragmentación que, por motivos académicos fundamentalmente, se ha hecho en España entre "Geografía Física", "Geografía Humana" y "Análisis Geográfico Regional" ha traído consigo una visión errónea y, lo que es peor, contraproducente a la hora de valorar la labor global de los geógrafos, máxime cuando son profesionales proclives a la integración de enfoques metodológicos debidamente vertebrados al servicio del conocimiento e interpretación del territorio, en el que convergen las técnicas que, al margen de esa delimitación, dan coherencia a los objetivos inherentes a la disciplina. Aunque es evidente que las líneas de especialización cultivadas por los geógrafos les han decantado hacia temas susceptibles de una diferenciación en ese sentido, mantengo la opinión a favor de que resulta contraproducente ofrecer a la sociedad una imagen disociada de la Geografía. Nada más elocuente que el espíritu que animó en su día a proclamar el Manifiesto por una Nueva Cultura del Territorio, cuyo enlace encabeza la finalidad de este blog.


Flaco favor ha hecho a ese empeño unitario, del que muchos geógrafos participamos el XXVI Congreso de la Asociación Española de Geografía, recientemente celebrado en Valencia. En él se han presentado dos Manifiestos:


- el destinado a la sensibilización por los problemas de la cuenca amazónica, y denominado Manifiesto por la Amazonia


-  el que específicamente se centra en una de estas ramas convencionales.  Se trata del "Manifiesto por la Geografía Física"


Ambos pueden consultarse en la referencia correspondiente a su presentación en el XXVI Congreso


Estoy de acuerdo con sus contenidos, pues proceden del trabajo realizado por colegas prestigiosos. Cuestiono, no obstante, el que se haya desaprovechado la oportunidad de elaborar y presentar un MANIFIESTO POR LA GEOGRAFIA, que tanto se necesita y que tan esclarecedor de su importancia y de su propia coherencia hubiera sido.

viernes, 6 de noviembre de 2015

Geografía y experiencia viajera: "Donde los vientos nunca se detienen"

Siempre he creido que rememorar las experiencias acumuladas en los viajes era un excelente ejercicio que, aparte de ejercitar la memoria e inducir a la ordenación de las ideas, servía para proyectar, más allá del recuerdo adquirido por el autor,  la visión  con la que el viajero da cuenta de lo visto y de lo vivido. 


No otra finalidad he perseguido con la redacción de esta obra que acaba de ver la luz, publicada por Ediciones Universidad de Valladolid, que además la distribuye por Internet. Recopila las vivencias que han dejado huella en mi vida durante los treinta años en los que regularmente he viajado a la América meridional para compartir con mis colegas de Argentina, de Chile y Uruguay las inquietudes intelectuales que traban la relación entre los geógrafos. 











He intentado reflejar con la mayor exactitud posible las experiencias vividas y los vínculos personales y profesionales mantenidos, del mismo modo que trato también de ser fiel a las circunstancias que las rodearon, lo que permite entenderlas mejor, pues de otra forma serían inexplicables. Lo que el libro presenta y desarrolla es una crónica organizada en torno a hechos realmente ocurridos y que aparecen planteados en función de un criterio de coherencia espacial apoyado a su vez en la correspondiente secuencia cronológica. Digamos, recordando a Mario Benedetti, que también en este caso “el juego de las geografías se transforma en curiosa indagación”. Y es que nada de lo que sucede en el territorio, concepto determinante en la formación y transformación de los paisajes, en su dimensión natural y cultural, es indiferente a las apetencias intelectuales del geógrafo cuando decide acometer un viaje, máxime si se tiene en cuenta que el viaje constituye un componente básico de su actividad profesional. Difícilmente se puede entender su labor al margen de las peripecias viajeras que alimentan y embarnecen su experiencia vital. 

Y, desde luego, no hubiera sido posible escribirla sin la ayuda y las ideas de las numerosas personas con las que, por los más variados motivos y en situaciones igualmente dispares, me  he encontrado aquí y allá y  a las que he tenido la fortuna de conocer para compartir el tiempo, los espacios y muchas de las palabras e ideas que en estas páginas se describen. Huelga citarlas de antemano, pues sus nombres aparecen señalados en  el momento y en el lugar que las corresponde. Con  todas ellas he contraído, más allá de la amistad y de la confianza que la brega compartida ha permitido urdir, una deuda de impagable gratitud.




 

martes, 17 de junio de 2014

Una obra decisiva para entender la dimensión espacial de la crisis en España





Ha supuesto un esfuerzo considerable, pero, al fin, ha visto la luz, superadas las dificultades que entraña una obra colectiva de esta envergadura. La iniciativa surgió de las Jornadas organizadas en Gerona por el Grupo de Geografía Económica de la Asociación de Geógrafos Españoles en junio de 2012, en las que se planteó la conveniencia de efectuar una reflexión colectiva sobre las implicaciones que la crisis desencadenada en 2007, y cuyos efectos alcanzaron enseguida manifestaciones dramáticas, ha provocado en la configuración de las estructuras territoriales españolas. 

Se trata de una valiosa aportación realizada desde la Geografía con el fin de dejar constancia de la utilidad y pertinencia que el enfoque geográfico ofrece cuando se trata de analizar, con espíritu crítico, objetividad  analítica y visión comparada, los factores que determinan  la transformación del territorio y sus efectos consecuentes. El resultado es una obra colectiva de 772 páginas. Plantear estas cuestiones desde una perspectiva crítica, apoyada en un sólido y actualizado  soporte informativo y visualmente plasmado de manera muy expresiva a través de la expresión gráfica y cartográfica ayuda a profundizar en el conocimiento de un aspecto crucial de la realidad española, posibilita el avance de la perspectiva comparada y, lo que no es menos importante, pone en evidencia la sensibilidad intelectual y la capacidad científica de los geógrafos españoles para saber estar a la altura de las circunstancias. 

Coordinada por los Dres, Juan Miguel Albertos Puebla y José Luis Sánchez Hernández, de las Universidades de Valencia y Salamanca, respectivamente, forma parte del interesante balance ofrecido por el interesante Grupo de Geografía Económica de la AGE. 

Es una obra editada por el Servicio de Publicaciones de la Univesidad de Valencia y distribuida también por Librerías Marcial Pons, de Madrid. 

lunes, 31 de marzo de 2014

Geocube




La utilidad práctica de GEO-CUBE

Geocube is an attractive online resource about Geography. Geocube is based on the principle of the Rubik Cube with six faces and 54 topics. It is a virtual and easily accessible website which is available online for free. 

Move the Geocube around with your mouse and explore the faces and topics.Geocube provides an accessible way to read, see and watch what Geography is and geographers do. 

This is a European initiative developed by HERODOT, the European Network for Geography in Higher Education and is available to anyone who is interested in Geography.



miércoles, 5 de junio de 2013

Angel Cabo Alonso, Premio "Nueva Cultura del Territorio" 2013


De izda. a dcha., Rafael Mata Olmo, expresidente de la AGE y uno de los promotores del Manifiesto por un Nueva Cultura del Territorio; José Ignacio Plaza Gutiérrez, Director del Dpto. de Geografía de la USAL; Javier Martín Vide, presidente de la AGE; Pilar Pérez, Vicepresidenta del Colegio de Geógrafos; Valentín Cabero Diéguez, ex decano de la Fac. de Geografía e Historia de la USAL y discípulo de Angel Cabo 


Ha sido un encuentro feliz, necesario y oportuno. Un encuentro en torno al maestro que supera las nueve décadas de vida y que ha aportado a la comunidad científica y al desarrollo de la cultura espacial un legado intelectual de valor impagable. Una amplia representación de la Geografía española se ha dado cita en la tarde del día 5 de mayo en Salamanca para rendir homenaje - mediante la concesión del Premio "Nueva Cultura del Territorio" 2013- a Ángel Cabo Alonso, Catedrático de Geografía que fue de esa Universidad desde 1964 a 1987 y que presidió la Asociación de Geógrafos Españoles (AGE) cuando apenas comenzaba a andar. En 1998 fue investido Doctor "honoris causa" por la Universidad de Coimbra (Portugal). 

Al calor humano, a esa bonhomía que tanto le ha distinguido a lo largo de la vida, al valor del reconocimiento por lo que un buen maestro significa, a las evocaciones que nos aproximan mejor a lo que fuimos y a lo que debimos ser, se han unido en este caso reflexiones acertadísimas sobre la finalidad que motiva el galardón: una llamada de atención sobre la necesidad de respaldar el mensaje en pro de las ideas que en su día, cuando la crisis aún no había estallado, dieron contenido y razón de ser al Manifiesto por una Nueva Cultura del Territorio, elaborado y suscrito en 2006 y en el que ya presagiaban muchos de los problemas que hoy asuelan, avergüenzan y lesionan a la sociedad española y a su territorio. En este sentido fue un documento premonitorio, una invitación a la reflexión y al sentido común que, lamentablemente, no fue atendida. De ahí su vigencia y su fortaleza. 


Angel Cabo ha recibido el galardón - otorgado conjuntamente por la AGE y el Colegio Profesional de Geógrafos - que previamente había sido concedido a dos nombres emblemáticos del buen entendimiento de las relaciones entre el individuo y su entorno: el dibujante Andrés Rábago (El Roto) y la Fundación "César Manrique" de Lanzarote. El Departamento de Geografía de la Universidad de Salamanca nos ha reunido en torno a Ángel Cabo para reforzar el valor de las convicciones que, sobre la base de la figura de un hombre bueno, honesto e intelectualmente fecundo y crítico, hacen del conocimiento del territorio y de las buenas prácticas aplicadas a su ordenación sostenible una causa noble y necesaria por la que luchar.


Ver video (editado por la Universidad de Salamanca)

http://saladeprensa.usal.es/webusal/node/32807

miércoles, 16 de enero de 2013

¿Porqué estudiar Geografía?




Vermeer de Delft: El geógrafo (1668)



viernes, 11 de enero de 2013

¿Venganza de la Geografía o voluntad clarificadora de las transformaciones espaciales?



“La geografía es el factor más poderoso en las relaciones exteriores de los Estados porque es lo más permanente”... “La geografía no desaparece, sino que es más crucial”... Reflexiones de este tipo salpican la obra de Robert D. Kaplan, expresivamente titulada "La venganza de la Geografia". Desde el periodismo viajero, en el que autor ofrece obras muy sólidas, Kaplan hace uso del concepto de "Geografía" para significar el valor y la responsabilidad que le corresponde como disciplina orientada a la interpretación de los procesos espaciales y a los impactos reestructuradores que de ellos se derivan.

Ciencia enraizada en el tiempo, conocimiento sustancial y vertebrador de la Historia, su compañera indisociable, la Geografía sigue siendo la gran ignorada en nuestras sociedades que saben poco del territorio y a menudo lo maltratan, sin percatarse de que ellas y las que las sucedan están unidas a él como la piel al cuerpo. Cuidado,pues, con desconsiderar lo que la Geografía aporta al conocimiento humano, que es mucho y del que se hacen eco los publicistas más sensibles. En esencia, aporta sensibilidad, conciencia del espacio en el que se vive, cultura del territorio que se aprovecha, sabiduría para saberlo interpretar con visión de futuro... ya que la importancia del presente queda mediatizada por la visión que del futuro se tenga a partir del momento en el quedan al descubierto sus problemas, sus posibilidades y sus contradicciones. 

viernes, 13 de julio de 2012

En defensa de nuestra costa: un manifiesto oportuno y necesario

Son muchos los geógrafos españoles comprometidos con la preservación de la calidad de los territorios. La fuerte y sistemática alteración sufrida por el litoral, como consecuencia del incumplimiento de la Ley de Costas (1988),  de lo que he dado cuenta a menudo en este blog, tiende a agravarse con las medidas adoptadas en este sentido por el gobierno en el Consejo de Ministros celebrado el fatídico 13 de julio de 2012, que ha supuesto una involución en aspectos esenciales de la vida social, económica, cultural y territorial española. En el tema que nos ocupa se ha dado luz verde al anteproyecto de la presentada como Ley de Protección y Uso Sostenible del Litoral. Un título pomposo, cuya intencionalidad queda despejada con la lectura e interpretación de lo que en ella se propone. 

Por esa razón es bienvenido y pertinente el manifiesto en defensa de la costa que un grupo de colegas de los Departamentos de Geografía de las Universidades españolas han dado a conocer públicamente, y cuyo conocimiento resulta necesario no sólo como reflejo de una postura intelectualmente contraria a la revisión de la Ley sino también como expresión de ese empeño a favor de una cultura del territorio que sepa conciliar el desarrollo con la defensa de sus valores paisajísticos. 


Es un documento abierto a la implicación de cuantos deseen adherirse a él. Pueden hacerlo a través del enlace abierto con tal fin por el Colegio de Geógrafos. 

martes, 1 de mayo de 2012

Avanzando en el conocimiento de los espacios fronterizos





Espacios transfronterizos en la Unión Europea: un mosaico complejo de cooperación interterritorial 


Cuando se puso en marcha la Asociación de Regiones Fronterizas de Europa a comienzos de los setenta todos los argumentos a su favor justificaron la necesidad de otorgar un reconocimiento específico a esos espacios en los que la frontera había marcado rupturas históricas más o menos pronunciadas y que, ya desvaídas en un contexto de paz e integración, podrían aprovechar las posibilidades de escala permitidas por el mejor conocimiento mutuo, por el aprovechamiento de los recursos compartidos y, en general, de las ventajas que derivan de la vecindad contemplada como soporte, potencialmente firme, de estrategias comunes de desarrollo, a ser posible con un horizonte a largo plazo y apoyadas en estructuras estables de cooperación.

La importancia y la difusión de la cooperación transfronteriza se ha convertido en uno de los aspectos esenciales en la Ordenación del Territorio europeo a través de experiencias múltiples que en los últimos años han comenzado a tener resonancia y merecer la atención del mundo latinoamericano. No en vano son el resultado de una dilatada trayectoria que, inicialmente promovida e impulsada con fuerte convicción por el Consejo de Europa, aparece asumida como una de las líneas esenciales de la política de cohesión territorial de la Unión Europea, desde que a finales de los años ochenta del siglo XX, para alcanzar su plena consolidación en la década siguiente,  acomete la organización y el respaldo financiero de  programas específicamente orientados en esta dirección (RECITE y TERRA) y aborda, mediante la iniciativa comunitaria INTERREG (A), un ambicioso plan de actuación que se prolonga sin solución de continuidad hasta 2006 para cobrar específica carta de naturaleza en el Objetivo “Cooperación Territorial” a partir del periodo de programación 2007-2013, y que a su vez coincide con la aprobación de una figura – las Agrupaciones Europeas de Cooperación Territorial - que ha de ser clave en el futuro como plataforma jurídica en la que apoyar el desarrollo de los programas.

Proyecto de Siega Verde: protección ambiental y patrimonial  en el Valle del Águeda (Salamanca)


El balance que pudiera hacerse de la dilatada ejecutoria de los programas operativos  y de los proyectos auspiciados en este sentido merece una valoración dispar y seguramente en numerosas ocasiones la autocrítica se impone como actitud obligada. Mas tampoco cabe duda de que, cuando se recorre el territorio no son pocas las manifestaciones que evidencian cambios significativos en el panorama global, fundamentalmente asociados a la mejora de las infraestructuras, la dotación de equipamientos públicos, el apoyo a las relaciones interempresariales con fines estratégicos, la rehabilitación y protección del patrimonio y la salvaguarda de los valores ambientales. Sin duda los problemas que aún subsisten son tan numerosos como complicadas las soluciones que pudieran plantearse para su corrección, aunque también es verdad que el conocimiento y valoración de  la experiencia acumulada ayuda mucho cuando se trata de entender la pluralidad de matices que ofrece la cooperación transfronteriza, muy mediatizada obviamente por las características del entorno donde se lleva a cabo, la capacidad de iniciativa desplegada, la calidad y envergadura de los proyectos, la movilización social que los respalda y la solidez del liderazgo en el que se sustentan.

Dentro de el amplio y heterogéneo elenco de escenarios donde puede apreciarse la realidad ofrecida por los espacios transfronterizos particular interés presentan los espacios situados a ambos lados de la frontera hispano-portuguesa, posiblemente una de las más críticas del territorio integrado europeo. Visitarla, conocerla de cerca, estudiarla, interpretarla y efectuar las aportaciones que contribuyan a hacer de ella un espacio de relación, buena vecindad y oportunidades son empeños acreditados por los Departamentos de Geografía de las Universidades de Castilla y León desde hace mucho tiempo. Los trabajos de las Universidades de Salamanca y de  León constituyen obras de referencia a las que hay que acudir necesariamente para encontrar luz y rigor en un panorama bibliográfico bastante heteróclito.


Desde el Departamento de Geografía de la Universidad de Valladolid también se ha considerado oportuno asumir lo que estos espacios significan como documentos visuales de primera importancia para la formación de los alumnos. Si, en efecto y evocando a Antonio Machado, sólo es posible hacer camino al andar, nada mejor que poner a su disposición los elementos que lo hagan posible. Con este fin se han concebido dos visitas que acercan a sendos ámbitos de estudio con afinidades entre sí pero también con diferencias marcadas. En ello estriba precisamente la expresividad de estos espacios, repletos de matices en un entorno de coherencias y desafíos bien definidas. 






Profesores y alumnos del 3º Curso del Grado de Geografía y Ordenación del Territorio (Universidad de Valladolid) en el mirador de Sapinha. Parque Natural do Douro Internacional 


De un lado, la visita al valle del río Águeda ayuda a entender el significado integrador que proporciona una cuenca vertiente bien definida, con centro funcional en Ciudad Rodrigo y con elementos naturales de gran interés, cuyo análisis se plantea desde la perspectiva del tratamiento sostenible de los recursos, conforme a los objetivos y la metodología del proyecto que, en el marco del Programa Operativo de Cooperación España-Portugal, presentó a nuestros profesores y alumnos del Grado de Geografía y Ordenación del Territorio el Dr. Roberto Martínez-Alegría, profesor de la Universidad Europea Miguel de Cervantes (Valladolid) y que se lleva a cabo en colaboración con el Instituto Politécnico de Castelo Branco.



Profesores y alumnos de Primero del Grado de Historia (Universidad de Valladolid) en la sede de la Fundación Rei Afonso Henriques (Zamora) 

Y, de otro, no hay que dudar del valor formativo que para los alumnos que inician el Grado de Historia tiene el conocimiento directo de esta realidad mediante la visita efectuada a la Fundación Rei Afonso Henriques, que desde 1994 acoge en Zamora las diversas manifestaciones de que es susceptible la relación académica, científica, empresarial y cultural entre Portugal y España, para tomar finalmente contacto con lo que representa la integración europea y el respaldo a las iniciativas transfronterizas plasmadas en la Agrupación Europeade Cooperación Territorial Duero-Douro, con sede en la villa salmantina de Trabanca.



miércoles, 25 de abril de 2012

Valiosas aportaciones de los estudiantes de Geografía latinoamericanos





“La propuesta de construir una revista simboliza una apuesta sensata por la inclusión, el debate y la integración de realidades disímiles, particulares y heterogéneas que son el resultado de la compleja especialización característica de nuestro continente.

Éstas deben convertirse en el eje articulador que establezca las directrices desde las cuales nuestra disciplina debe actuar con verdadero compromiso social. Además, el intercambio de experiencias en torno a un proyecto común es una excelente oportunidad para establecer un diálogo con otros, que, desde su diversas y complejas posturas, enriquecen el trabajo geográfico en tanto se constituye como una experiencia formativa para todos”.




lunes, 12 de marzo de 2012

¿Qué futuro espera a las costas españolas?

El debate suscitado en torno al modelo de ocupación del litoral español ha estado omnipresente en la vida política e intelectual española mucho antes de que fuese promulgada la Ley de Costas en 1988, diez años después de que la Constitución, en su artículo 132, otorgara al litoral la condición de servicio público. Se trató de una ley tardía, acometida cuando ya el espacio que lame el mar había sufrido una de las mayores alteraciones estéticas y medioambientales de cuantas se conocen en Europa. Con todo, y puesto que el consuelo del “más vale tarde que nunca” suele reconfortar como paliativo de las amenazas que se ciernen en su ausencia, la Ley introdujo medidas que hacían pensar que, al fin, la voluntad de preservación de la calidad paisajística de la costa iba a prevalecer sobre los desmanes e incurias que crónicamente se habían ejercido sobre ella.

La Ley obligó a delimitar las áreas consideradas como dominio público, prohibió que se llevasen a cabo operaciones edificatorias, si bien, y en función de los perjuicios que pudiera ocasionar a terceros, autorizó el mantenimiento de las construcciones anteriores a la norma, asignándolas la condición de concesiones estatales durante un plazo de treinta años – susceptibles de prórroga hasta los sesenta – tras los cuales se procedería a su eliminación. La aplicación de la Ley ha sido azarosa y, como era de esperar, muy controvertida: en torno a ella se han generado un sinfín de pleitos, en los que la razón se ha decantado mayoritariamente a favor de la Administración, el tribunal Constitucional la respaldó frente al recurso presentado y, en medio de no pocas interrupciones, se ha realizado ya más del 90 % del deslinde previsto. Las aportaciones efectuadas por el Dr. José Torres Alfosea, profesor de Geografía de la Universidad de Alicante, son muy esclarecedoras sobre la evolución de la normativa relacionada con la ordenación de la costa en España y sobre las manifestaciones que derivan de la aplicación de la Ley ahora cuestionada. Su consulta es obligada si se quiere profundizar en el tema.

Todo se inscribe en un proceso jalonado de numerosas tensiones y denunciado en sus aspectos más críticos por los informes que han puesto en evidencia la gravedad de las operaciones, efectivas o programadas, que han continuado deteriorando uno de los principales elementos del patrimonio natural español. Un valor que es al tiempo factor de identificación del grado de sensibilidad de una sociedad hacia sus espacios litorales. Son varias las alusiones recogidas en este blog al respecto.


No parecen correr buenos tiempos para el futuro de las costas españolas, expuestas a una amenaza permanente que ha hecho de la Ley un documento muy vulnerable. Si las declaraciones en este sentido del responsable de Medio Ambiente en el gobierno que ha comenzado su andadura a finales de 2011 son reveladoras de hasta qué punto la dialéctica entre conservación y desarrollo se modifica sin escrúpulos a favor de una ruptura de los equilibrios y prevenciones con que ha de ser contemplada, el entendimiento de la Ley más como un obstáculo que como una cautela en pro de la preservación de un bien valioso y público hace presagiar un drástico cambio de rumbo que redundará aún más en la devastación urbanística de la costa. Más aún, si, como se ha dicho, es “una buena ley mal aplicada”, resulta preocupante esa “profunda reforma” que se preconiza desde el gobierno del Estado, que en esta ocasión esgrime la situación de crisis como argumento justificativo de la presión inmobiliaria sobre el litoral reproduciendo el modelo que antaño se justificaba por las posibilidades de un contexto diferente, en el que el mercado imponía su ley para orientar una oferta en el sentido más especulativo y desaforado que imaginarse pueda. En ambas ocasiones la interfaz territorial que se configura entre el mar y la superficie emergida se ha llevado, se lleva, y se va a llevar, la peor parte. Con todo, convendrá seguir de cerca las actuaciones planificadoras que se están llevando a cabo en el litoral español, y en ocasiones con gran diligencia normativa, como se refleja en la aprobación a comienzos de abril de 2012 de tres Planes de Ordenación litoral en Andalucía correspondientes a las provincias de Cadiz, Almería y Granada.




viernes, 3 de febrero de 2012

Una aportación significativa al conocimiento de Castilla y León


Profundizar en el conocimiento del territorio para interpretarlo mejor y contribuir así a su correcta ordenación y buen gobierno. Tal es el objetivo que ha animado a un grupo de profesores de Geografía y Economía Aplicada de la Universidad de Valladolid a realizar un esfuerzo de análisis, coherente y actualizado, de ideas y de contenidos sobre la realidad demográfica, económica y territorial de la región más extensa de la Unión Europea, caracterizada a su vez por rasgos y tendencias que revelan la dimensión de los contrastes y condicionamientos propios de este tipo de escenarios.

Sustentado el trabajo - Población y Poblamiento en Castilla y León - en una valiosa aportación documental, gráfica y cartográfica, ha sido coordinado por José María Delgado Urrecho, del Departamento de Geografía de la citada Universidad, a instancias del Consejo Económico y Social de Castilla y León, lo que revela el propósito del estudio de convertirse, más allá de su relevancia científica y del espíritu crítico que lo inspira, en un documento de ayuda a la decisión, tanto pública como privada.


viernes, 16 de diciembre de 2011

Una "Geografía de la Esperanza: un recorrido por el mundo que necesitamos"

No es la obra de un geógrafo, pero trata de Geografía, y eso nos interesa. Chris Turner nos habla de futuro a partir de las realidades territoriales que nos resultan más próximas y asumibles en el contexto de las tendencias que definen actualmente el mundo de la energía y de la movilidad. Nos habla de perspectivas, de horizontes, de paisajes, de opciones - posibles, deseables, rechazables o necesarias – ante una situación de emergencia histórica y territorial, susceptible de ser afrontada mediante la apertura de las puertas con el "hacha de la esperanza".


De ahí que no sea desdeñable la presentación que de la obra, y de sus aportaciones, hace en el texto y en el video. Además del señalado en el link, aconsejo el que figura a continuación:





martes, 13 de diciembre de 2011

El papel del territorio en las decisiones empresariales: una cuestión de gran interés geográfico

Factoría de Gullón, S.A., dedicada a la fabricación galletera,

en Aguilar de Campoo (Palencia, España)

AZAO es una firma francesa de consultoría que centra su actividad en la labor de asesoramiento destinada a analizar las relaciones entre las empresas y el territorio en el que se instalan y operan. Concretamente, su logotipo se asocia al binomio Empresa y Sociedad, interpretado a su vez en función de la dimensión territorial que conlleva, lo que no hace sino ratificar la utilidad y conveniencia del enfoque geográfico en la interpretación de los decisivos efectos que en el territorio desencadena la actividad empresarial, entendida como un factor esencial del desarrollo y de su transformación estructural.

Es curioso que su razón social se denomine así, pero tiene su explicación: adapta el nombre de la ciudad de Asau, capital de la isla de Vaitupu, en el archipiélago de Tuvalu, uno de los lugares más amenazados por la elevación del nivel de las aguas marinas consecuente a los efectos del cambio climático.

Considero interesante para los geógrafos el conocimiento de esta firma, aprovechando al tiempo el interés de los artículos publicado en su interesante Tribuna y en los que específicamente se hace referencia a nuestra disciplina:

Empresas y territorio: ¿el regreso de la Geografía?

Nuevas formas de cooperación para la economía social



miércoles, 30 de noviembre de 2011

Agentes de Desarrollo Local y política de Ordenación del Territorio en Castilla y León


Sonia Merino, presidenta de AZADEL, en la presentación de la Jornada


Funciones de los Agentes de Desarrollo Local (según Cantarero, Sanchís y Comeche, 2011)

La figura de los Agentes de Desarrollo Local (ADL), en la que los geógrafos tienen una amplia y cualificada representación, compartida con otros técnicos de gran valía, ejemplifica sin ambigüedades los esfuerzos realizados a escala municipal por poner en práctica experiencias de desarrollo enraizadas en la realidad local y en la capacidad de los recursos disponibles con el fin de facilitar la creación de riqueza y de empleo. Ejercen asimismo una labor de asesoramiento encomiable, que ayuda a la toma de decisiones, orienta el sentido de las estrategias y valora el alcance de las medidas que, para su aplicación, han de ser adoptadas. Diversas circunstancias me han permitido conocer de cerca la labor, callada, tesonera y la mayor parte de las veces efectiva, de los ADL en una región tan necesitada de este tipo de profesionales en un universo municipal extraordinariamente atomizado, donde la clarificación de las pautas que han de canalizar las políticas de desarrollo local sólo puede acometerse a partir de un sólido y coherente conocimiento del territorio y de las disposiciones normativas que lo regulan. No se arredran ante las dificultades, de modo que, pese a las incertidumbres de que pudiera verse afectada su labor, manifiestan un decidido empeño por seguir demostrando que ocupan un papel clave en esa dimensión social y económica tan necesaria como es el desarrollo local.




De nuevo he tenido la oportunidad de comprobar en directo estos afanes, destrezas e inquietudes en la reunión organizada en la villa de Toro por la Asociación de Agentes de Desarrollo Local de Zamora (AZADEL). Fue una sesión muy intensa, centrada en un tema por el que muestran una especial preocupación: la política de Ordenación del Territorio en la región que es, en este sentido, la más complicada funcionalmente de España, dadas sus características estructurales, sus tendencias demográficas y, particularmente, los problemas asociados a su configuración administrativa, basada en la existencia de 2.248 municipios, de los que más de las tres cuartas partes no alcanzan los 500 habitantes censados. Una trama muy densa y con serios problemas de funcionalidad.

Las reflexiones y debates surgidos en torno a la Ordenación Territorio fueron abordados desde una doble perspectiva. De un lado, se planteó la necesidad de profundizar en la interpretación de un concepto que, aun dentro de las coordenadas teóricas y operativas que claramente lo definen, ha ido evolucionando al compás de las transformaciones ocurridas en la sociedad, en la economía y, sobre todo, en el contexto de los nuevos principios que justifican la pertinencia de su consideración pluridisciplinar y de la importancia asignada al papel desempeñado por las estrategias de valorización de los recursos endógenos en consonancia con una visión sostenible de los aprovechamientos y de sus impactos.


Guillermo Gallego (Vicepresidente de AZADEL), Fernando Manero (Universidad de Valladolid), David Muriel (ADL en Medina del Campo), Oscar Velasco (Sociedad para el Desarrollo de Zamora). De pie: Alfonso Huertos (ADL en Alcañices) y Santiago Vázquez (Consejería de Presidencia/Junta de Castilla y León)

LA POLITICA DE ORDENACIÓN DEL TERRITORIO 
EN CASTILLA Y LEÓN
(a partir de la Mesa Territorial de 5 de octubre de 2011)

Gran interés tuvo, de otro lado, la aproximación al conocimiento directo de las pautas que en estos momentos orientan las decisiones destinadas a plantear de nuevo la política de Ordenación del Territorio en la Comunidad Autónoma de Castilla y León, tras los pasos dados en este sentido por el gobierno regional sobre la base de los acuerdos inicialmente adoptados en la Mesa Territorial organizada el 5 de octubre de 2011, y que han supuesto un punto de partida de un proceso empeñado en avanzar en esta línea de actuación política, al tiempo que se trataba de superar la situación de impasse en la que se encuentra la aplicación de la Ley de Ordenación del Territorio, sobre todo en su compromiso de identificar y definir el Modelo Territorial de la Comunidad Autónoma. Una ley que fue aprobada en 1998, y cuya trayectoria ha estado jalonada por numerosos altibajos, vacilaciones e incumplimientos. Interesa ante todo destacar la disociación que, desde el punto de vista regulador, se ha introducido en esta región entre las competencias relacionadas con aspectos esenciales de la Ordenación del Territorio como son las infraestructuras y cuestiones medioambientales (asignadas a una Consejería específica, denominada de Fomento y Medio Ambiente) y las que expresamente tienen que ver con la reordenación funcional que se pretende llevar a cabo, y cuya responsabilidad corresponde a la Consejería de Presidencia.

De este modo, la Ordenación del Territorio pierde la dimensión transversal que le debe caracterizar para quedar eminentemente circunscrita a su condición de política administrativa, ceñida al propósito de adaptar la trama municipal existente a la lógica racionalizadora que impone la ubicación espacial de los equipamientos y servicios de acuerdo con unos objetivos de eficiencia y pretendida equidad. Para ello, y a falta de conocer las directrices de la trayectoria que pueda seguir en lo sucesivo este proceso (que será fielmente seguido y analizado en este blog), se adopta el criterio de rescatar la noción de Mancomunidad de Interés Comunitario, contemplada en la Ley de Régimen Local (1998), y hasta ahora tan inédita como preterida, para redefinirla como Distrito de Interés Comunitario (DIC), denominación que ha de recibir el nuevo ámbito de actuación configurado mediante la asociación o agrupación voluntaria de municipios y con el que se pretende acometer las actuaciones encaminadas a una localización adecuada y eficaz de los servicios prestados a los ciudadanos. Una propuesta que comienza a ser respaldada por las Diputaciones Provinciales. y que, al parecer, también apoya la Federación Regional de Agentes de Desarrollo Rural.

Tomando inicialmente como referencia espacial para la delimitación de los DIC los ámbitos ya configurados en función de las Zonas Básicas de Salud, se establece en ellos una distinción entre los DIC rurales y los urbanos. En ambos casos, aunque el problema prioritario se centra en el primer tipo, se trata de garantizar el funcionamiento de los servicios públicos y adaptar la ordenación de los ya existentes a las características del nuevo modelo. Por encima de esta categoría, con la que se trata de reordenar la urdimbre municipal, aparecen contempladas las Áreas Funcionales, dentro de las que asimismo se plantea una diferenciación entre las “estables”, referidas a los municipios de más de 20.000 habitantes e integrando sus respectivos alfoces o áreas de influencia y las “estratégicas”, formadas a partir de la agrupación de los distritos rurales que voluntariamente accedan a configurarlas.


Es, sin embargo, un proyecto aún en ciernes, pendiente de las reuniones programadas con las administraciones locales y los agentes sociales, así como de los acuerdos susceptibles de ser adoptados por los seis Grupos de Trabajo que se prevé constituir para abordar las numerosas incógnitas que afloran cuando se analiza un plan de actuación no contemplado en la Ley de Ordenación del Territorio vigente y cuya premisa básica no es otra que la de resolver los problemas de ineficiencia derivados de una estructura administrativa tan fragmentada como repleta de solapamientos e interferencias. Se prevé que para el mes de junio de 2012 los grupos presenten sus propuestas con indicaciones sobre los cambios que se preven, o aconsejan, en la trama funcional heredada. Ello ha de suponer una revisión a fondo del mapa de las actuales Mancomunidades y su nueva ordenación mediante la elaboración de una Ley de Gobernanza, cuya entrada en vigor se efectuaría en el año 2012. Es obvio que también ha de suponer una readaptación del papel desempeñado por las Diputaciones Provinciales, que todavía está por perfilar. Enfáticamente se señaló que el proceso equivaldría a la sustitución del Pacto Local por un Pacto Territorial, que asumiría, adecuándolo al nuevo contexto, los planteamientos que inspiraron a aquél, aprobado en 2005. Los pasos emprendidos en esta dirección se han manifestado ( en reunión celebrada el 14 de diciembre de 2011) en la presentación al Consejo de Provincias del borrador del decreto que regula la organización y el funcionamiento del Consejo de Cooperación Local de Castilla y León, contemplado en el Art. 51 de Estatuto de Autonomía, creado oficialmente el 15 de marzo de 2011, y cuya aprobación está prevista para comienzos de 2012. Aunque de manera intermitente, se ha abierto un debate en la Comunidad que revela el grado de confusión existente - la prensa ha llegado a hablar incluso del "fregao" de la Ordenación del Territorio - y la falta de claridad en el proceso que se ha de seguir. Con todo, una vez finalizadas las reuniones llevadas a cabo con los ayuntamientos en las diferentes provincias, se ha informado de que todos ellos recibirán el documento donde se recojan las conclusiones y las propuestas sobre el "modelo territorial" pergeñado. 

Nos situamos, pues, en un escenario de ajuste administrativo-funcional - basado en la redistribución de competencias en función del tamaño de los municipios - que en modo alguno puede ser indiferente a los Agentes de Desarrollo Local, en su mayoría esforzados profesionales del desarrollo y de la recuperación de los pequeños municipios, cuyo horizonte va a estar inevitablemente marcado por el proceso que acabo de comentar y por el grado de ambición con que pueda llevarse a cabo el Programa de Desarrollo Rural de Castilla y León, amparado a su vez en la importante Ley para el Desarrollo Sostenible del Medio Rural (2007), a la que hay que otorgar la importancia que merece dados los encomiables objetivos que en su momento la inspiraron y de los que ya he informado en este blog, en virtud de la importancia territorial que presenta.


viernes, 4 de noviembre de 2011

La ordenación territorial del los espacios rurales: Castilla y León como marco espacial de referencia


Ignacio Molina y Jesús María Bachiller (Universidad de Valladolid)

Los debates en torno a la Ordenación del Territorio adquieren una dimensión particularmente interesante, desde el punto de vista metodológico y, sobre todo, estratégico, cuando se abordan los procesos y fenómenos desde la perspectiva del mundo rural. Evidentemente, no se trata de plantear el tema entendiendo este tipo de espacios de forma individualizada, como algo desconectado de la realidad territorial en la que se insertan, y en la que el papel desempeñado por las ciudades resulta decisivo. Comportándose como estructuras territoriales integradas en una trama de relaciones que eminentemente gravita en función de los dinamismos urbanos y de las economías de escala territorial que de ellos se derivan, los criterios aplicados a su ordenación parten de la necesidad de afrontar un doble condicionamiento: de un lado, las deficiencias estructurales que reducen el margen de fortaleza relativa de sus potencialidades de desarrollo desde el punto de vista económico; y, de otro, la debilidad de sus propios recursos demográficos, fuertemente limitados por la reducción de su capacidad de crecimiento natural y por los elevados índices de envejecimiento, sin olvidar tampoco el efecto limitativo provocado por el desequilibrio de la composición por sexos.
Cuando estos diagnósticos se plantean en función de lo que sucede en la Comunidad Autónoma de Castilla y León la magnitud de los problemas, así como la complejidad de las respuestas, aparecen acrecentadas, como tantas veces ha quedado puesto de manifiesto por las investigaciones llevadas a cabo sobre esta región, y en las que la aportación de los geógrafos ha sido, y sigue siendo, primordial. Justo es recordar en este sentido la inmensa labor realizada por los dos grandes maestros de la Geografía en (y de) Castilla y León: Ángel Cabo Alonso (1926) y Jesús García Fernández (1928-2006), dignos en la región que tanto contribuyeron a descubrir de un reconocimiento institucional que lamentablemente aún no ha llegado. Su huella se muestra, empero, indeleble.
Si disponemos ya de un bagaje teórico y experimental muy potente, y permanentemente actualizado, sobre las características, tendencias y dinamismos que permiten entender las lógicas socio-económicas y territoriales de la Comunidad Autónoma, queda todavía un largo recorrido para encauzar en la dirección adecuada el sentido de las directrices que hagan posible la toma de decisiones acorde con medidas que, derivadas de una política activa y coherente de ordenación territorial, faciliten la corrección de las tendencias críticas detectadas y valoricen las potencialidades, comprobadas o latentes, que los propios espacios rurales encierran.

De ahí la pertinencia y el interés de la Jornada organizada y convocada en Valladolid por la Fundación Perspectivas en torno a una cuestión crucial, sobre la que sin duda habrá que seguir debatiendo: Desarrollo Rural y Ordenación del Territorio en Castilla y León. Abierta a la consideración de algunos de los temas que en estos momentos mayor preocupación suscitan, me centraré resumidamente en dos de las cuestiones esenciales que allí se abordaron, relacionadas con las pautas recomendables de cara a la ordenación funcional del territorio y a su dinamización social y económica.


La trama de asentamientos rurales en Castilla y León
El primero de ellos concierne al papel que han de desempeñar los centros comarcales en la localización de los servicios y de los equipamientos que hagan una posible la articulación territorial sobre la base de objetivos centrados en la calidad de la prestaciones y en su gestión equitativa para el conjunto de la sociedad. Desde esta perspectiva, y a partir de una valoración rigurosa de las tendencias demográficas y de su plasmación contrastada en el espacio, se plantean los cinco principios básicos que debieran sustentar las lógicas organizativas y territoriales de la trama funcional, a saber, la acción concertada sobre los centros de servicios, la equidad en los niveles de cobertura, la jerarquización interna, la proporcionalidad - coherente con una adecuada planificación estratégica - y la igualdad de acceso. La delimitación de los tres niveles de centros que es posible diferenciar en virtud de su tamaño y de su vitalidad funcional sienta las bases de una vertebración que, debidamente jerarquizada, ha de venir avalada por la ubicación en cada uno de ellos de aquellos servicios específicos acordes con las exigencias de escala que respectivamente requieren para de esa forma asegurar una prestación eficiente de las atenciones en su área de influencia sin menoscabo de los que puedan ubicarse en los elementos que forman parte del nivel inferior de la trama local. Se trata, en cualquier caso, de tender hacia ese equilibrio entre la eficiencia, la calidad y la equidad que la sociedad puede asumir favorablemente al comprobar que en la práctica los servicios funcionan convenientemente para el conjunto de la sociedad en atención a sus necesidades.
Por otro lado, valiosas han sido igualmente las reflexiones planteadas en torno a la relación que sin duda existe entre la ordenación del territorio y el desarrollo rural. Cuestionando las insuficiencias que derivan de las políticas eminentemente centradas en aplicación de medidas asistenciales, se preconiza, en cambio, una atención especial a favor de las que propician la dinamización económica de este tipo de áreas y contribuyen a la valorización de sus recursos y potencialidades. La experiencia revela, sin embargo, que los problemas estructurales que aquejan al mundo rural constituyen la base de una situación crítica que, aunque generalizada, no admite simplificaciones en la medida en que no todos los espacios rurales son iguales ni se han comportado de la misma manera. De ahí la necesidad de conocerlos en profundidad con el fin de captar las diferencias y particularidades que los distinguen, pues sólo así es posible aplicar los instrumentos idóneos que sean capaces de avanzar en el principal objetivo sobre el que gravita el futuro de estos espacios, es decir, el que impulse sus posibilidades para generar empleo como única garantía para que el declive demográfico no constituya la tónica dominante. Posibilidades que, en no escasa medida, están asociadas a la superación de la incapacidad para aprovechar la población en edad de trabajar, especialmente la integrada por las mujeres jóvenes, cuyas expectativas en este sentido se encuentran sensiblemente cercenadas.
Y, por supuesto, no hay que olvidar tampoco la importancia de la ineludibles decisiones orientadas a una reestructuración de la excesivamente atomizada trama municipal, susceptible de cristalizar en un sistema local más eficiente y racionalizado, al amparo de las relaciones de movilidad que se establecen entre los diferentes núcleos y de las modalidades de cooperación estratégica a que pudieran dar lugar los vínculos ya configurados, de modo que la reducción de la cifra formal de municipios no implique detrimento de la identidad de local, pues en modo alguno la pervivencia del asentamiento se vería afectada. Particularmente, traería a colación la experiencia de las Merindades burgalesas como ejemplo efectivo.


viernes, 28 de octubre de 2011

Ordenación y desarrollo territorial en las campiñas meridionales del Duero

Ignacio Molina y Fernando Manero (Universidad de Valladolid) a ambos lados de Maria Teresa Rebollo (Concejala de Cultura del Ayuntamiento de Medina del Campo)

Conocer mejor nuestra tierra para mejor gobernarla: no otra es la pretensión que nos motiva a quienes cultivamos el a veces incomprendido oficio de interpretar geográficamente el territorio con el fin de ordenarlo bien. ¿De qué otra forma podría abordarse la solución de sus problemas sino a partir de una clara fundamentación de sus causas y teniendo en cuenta al tiempo las posibilidades que existen para neutralizarlas u orientarlas en la dirección correctora y más adecuada? De cuando en cuando procuramos dar prueba de este empeño en público, a sabiendas de que no siempre es fácil encontrar la palabra adecuada para mantener la atención de un auditorio que en estos temas - pues de nada baladí se trata - es cada vez más exigente y al que le cuesta tragar con ruedas de molino. Se trata, para precisar las cosas, de dejar la semilla del argumento, sólido y convincente, en el campo más o menos abonado para que pueda germinar en acciones al servicio de la comunidad y del propio espacio en el que vive.

Mi compañero Ignacio Molina dio cumplida cuenta ayer de sus saberes y destrezas en el Ayuntamiento de Medina del Campo, en acto presidido por una amable anfitriona, representante del gobierno local. Trataba nada de menos que de inspirar confianza en el espacio estudiado como tema de Tesis Doctoral, que yo dirigí, y que ahora se presentaba como documento útil para la toma de decisiones. ¿El resultado? On verra, pero confieso que salí moderadamente satisfecho. Me limité a acompañarle y a comentar, discretamente pero sin ambigüedad, lo que vale la técnica, bien cultivada, de la Geografía.

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