Este blog pretende contribuir al desarrollo y fortalecimiento de la cultura y de la sensibilidad territorial ante las múltiples manifestaciones de agresión y deterioro a que se ven sometidos los paisajes como consecuencia de actuaciones frecuente y deliberadamente insensibles con la calidad y los recursos que los identifican.


Desea significar el compromiso de la Geografía y de los geógrafos con la defensa de la calidad de los territorios
y

de las buenas prácticas en el ejercicio de la acción pública y en sintonía con los objetivos y principios contemplados

en el Manifiesto por una Nueva Cultura del Territorio.


Planteado también con fines didácticos, se concibe como un documento aplicable a la docencia, así como un espacio de encuentro, comunicación y debate con los estudiantes y profesores de Geografía, y con quienes se interesen

por la evolución y los métodos de esta disciplina, por la utilidad e importancia de la información geográfica,

por su dimensión aplicada y por las políticas relacionadas

con la Ordenación, el Gobierno y el Desarrollo del Territorio.


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jueves, 5 de abril de 2012

El proyecto de Vegas Sand en España: ¿Hacia un modelo de país-casino, hacia la creación de nuevo paraíso fiscal o hacia otra iniciativa ilusoria más?


La iniciativa de localizar en España un macrocomplejo de ocio promovido por el empresario norteamericano Sheldon Adelson no puede permanecer ajena al debate que lógicamente provoca una operación que, al menos por lo que se sabe hasta ahora, presenta una gran magnitud en todos sus aspectos, incluyendo obviamente la territorial. Los datos con que se ofrece son, en efecto, espectaculares: por lo que se dice en la prensa, vendría asociada a una inversión de 18.000 millones de euros y a la creación de cerca de 200.000 puestos de trabajo. Son las cifras que insistentemente marcan el frontispicio publicitario de la propuesta, que de entrada provoca un señuelo poderosísimo al que resulta muy difícil sustraerse. Algo así como el maná tan deseado en estos tiempos de crisis galopante, en los que la simple expectativa de ver nacer un nuevo empleo se antepone a cualquier otra consideración.

Mas no se trata de un proyecto creador de valor añadido, de mejora de la innovación, de transformación cualitativa del sistema de producción, es decir, de aquellos elementos y factores que sustentan un modelo de desarrollo consistente, capaz de fortalecer la posición competitiva en el mundo del espacio donde se ubica. Nada de eso. Es un complejo de servicios a lo grande, un eslabón más de esa cadena de organizaciones dedicadas al consumo de bienes efímeros en torno a la economía del ocio intensivo, donde el capital fluye incesantemente para nutrir el mismo tipo de estructura que el grupo en cuestión ha puesto en marcha en Las Vegas, Bethlehem, Macao y Singapur, tres enclaves característicos del capitalismo incontrolado; un modo de entender la actuación en el territorio al margen a cualquier tipo de prejuicio, consumidor pavoroso de suelo, agua y energía, y que ahora se brinda a España para que el país del sol, de la buena mesa y de la permisividad asegurada - acomodaticia a favor de los particulares intereses que lo promueven - se incorpore a esa red vertebrada por la única lógica que deriva de la economía de casino, con todas las connotaciones y efectos, cuando menos sospechosos, que ello implica. No otra ha de ser la finalidad de la infraestructura creada, en cuyo inventario se alude a la instalación de seis casinos (con 1.065 mesas y 18.000 máquinas recreativas), una docena de hoteles, cuatro campos de golf, varios teatros.... En fin, algo sobrecogedor, al menos en teoría, pues su materialización económico-espacial aún permanece en nebulosa.

Y es que no son pocos ni irrelevantes los requisitos o contrapartidas que se han de satisfacer para que esa idea se concrete, ya que, dada su trascendencia, no puede quedar al albur de la disposición que en sentido favorable pueda mostrar una Comunidad Autónoma o un Ayuntamiento. Ha de ser un tema de Estado, sujeto a los mecanismos de vigilancia que eviten situaciones de excepción y precedentes perjudiciales en la regulación de un sistema territorial integrado. Todo permanece aún en la oscuridad que impone la prevalencia de la voluntad del magnate, ante la que, por lo que se ve, el poder político muestra una pleitesía que roza la vergüenza ajena. Sin embargo, más allá de la supeditación que parece mostrar éste hacia aquél, lo cierto es que las líneas rojas que marcan no pueden ser pasadas por alto: costosas obras de infraestructura previas, exenciones fiscales y de cuotas (durante dos años) a la Seguridad Social , concesión gratuita de terrenos, modificaciones legislativas de gran calado, con incidencia sobre la Ley de Extranjería y la legislación laboral, entre otros aspectos que contravienen la ley.

Todo ello otorga a la operación un status de excepcionalidad, más en consonancia con las características de los enclaves desregulados donde funciona en Asia que con las propias de un entorno ajustado a las normas propias de un Estado integrador en Europa. De ahí las cautelas con que los técnicos de Hacienda contemplan la iniciativa, a la que asocian con un potencial foco de blanqueo de capitales, como consecuencia de la “isla fiscal” que el tratamiento concedido acabaría configurando.

En cualquier caso, numerosas incógnitas se ciernen sobre el proyecto, que de momento su promotor ha desestimado ubicar en Barcelona dadas las limitaciones que la normativa aplicada al área prevista introducía para la construcción de edificios de gran altura. La mirada se cierne ahora sobre Madrid, cuyo Gobierno regional se deshace en elogios mientras abriga expectativas que le llevan a aceptar todo tipo de servidumbres y transgresiones de la norma con tal de satisfacer las apetencias de Mr. Adelson y de quienes le secundan. En estas condiciones - y mientras nos llegan informaciones sobre los problemas y las críticas a las que se enfrenta el modelo en su ámbito de origen - es necesario desplegar un debate sobre la cuestión, que, entre otros foros, ya está iniciado, con el espíritu crítico que le caracteriza, en el blog de Stepien y Barno.

martes, 13 de diciembre de 2011

El papel del territorio en las decisiones empresariales: una cuestión de gran interés geográfico

Factoría de Gullón, S.A., dedicada a la fabricación galletera,

en Aguilar de Campoo (Palencia, España)

AZAO es una firma francesa de consultoría que centra su actividad en la labor de asesoramiento destinada a analizar las relaciones entre las empresas y el territorio en el que se instalan y operan. Concretamente, su logotipo se asocia al binomio Empresa y Sociedad, interpretado a su vez en función de la dimensión territorial que conlleva, lo que no hace sino ratificar la utilidad y conveniencia del enfoque geográfico en la interpretación de los decisivos efectos que en el territorio desencadena la actividad empresarial, entendida como un factor esencial del desarrollo y de su transformación estructural.

Es curioso que su razón social se denomine así, pero tiene su explicación: adapta el nombre de la ciudad de Asau, capital de la isla de Vaitupu, en el archipiélago de Tuvalu, uno de los lugares más amenazados por la elevación del nivel de las aguas marinas consecuente a los efectos del cambio climático.

Considero interesante para los geógrafos el conocimiento de esta firma, aprovechando al tiempo el interés de los artículos publicado en su interesante Tribuna y en los que específicamente se hace referencia a nuestra disciplina:

Empresas y territorio: ¿el regreso de la Geografía?

Nuevas formas de cooperación para la economía social



lunes, 27 de junio de 2011

La ciudad de Detroit: ¿de la crisis a la recuperación?

Auge, ocaso e intentos de recuperación de una ciudad industrial. De la expansión a la muerte. De la muerte a la vida, como describe, ante la perspectiva de un espacio que trata de sobrevivir, el artículo de Okrent en Time. Aproximarse con la atención que merece al conocimiento de lo que ha sido y de lo que ha ocurrido en la ciudad estadounidense de Detroit como consecuencia de la crisis ayuda a entender la dimensión espacial de los ciclos de la economía capitalista.


Es un ejemplo elocuente de transformación del territorio en función de las estrategias de desarrollo desplegadas a lo largo de la historia.

viernes, 23 de abril de 2010

La Amazonia como gran espacio hidroeléctrico: la presa de Belo Monte, la tercera del mundo, ya ha sido licitada en Brasil

Localización de la presa de Belo Monte en el rio Xingu

La producción de energía, entendida como respuesta al incremento de la demanda y a las expectativas de su progresión creciente, se ha convertido en un objetivo primordial de política pública que está por encima de las ideologías. Desde el poder nunca se han cuestionado – al menos que yo sepa – las grandes actuaciones encaminadas a la construcción de las infraestructuras necesarias para que la obtención de electricidad no sufra menoscabo alguno ni plantee problemas – reales o hipotéticos – de insuficiencia ante la evolución del consumo. Tan poderosos son los argumentos a favor de su condición de sector estratégico para la soberanía y el desarrollo internos como su capacidad para fortalecer la balanza comercial, atendiendo necesidades ajenas, que cualquier gobierno asume lo que ello significa, anteponiéndolo a cualquier otro tipo de consideraciones, obviamente motivadas por el espectacular impacto que una obra de estas características trae consigo.

A punto de finalizar su mandato, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, se ha decantado sin reserva alguna a favor de la construcción de la presa de Belo Monte, en el río Xingu, en el estado de Pará, en el corazón de la Amazonia. LLamada a ser la tercera instalación hidroeléctrica mayor del mundo (tras la de las Tres Gargantas en China y la Itaipú en la frontera Brasil-Paraguay), su potencia instalada asciende a 11 GW (esto es, con capacidad para producir 11 mil megavatios/hora) y su entrada de funcionamiento está prevista en 2015. No es una iniciativa nueva. Comenzó a plantearse en los años 70, cuando la sensibilidad ambiental era reducida y la política brasileña estaba marcada por la dictadura, pero la presión internacional la detuvo hasta que el gobierno actual la ha rescatado en el contexto de sus propósitos por convertirse en una de las principales economías del mundo.

Principales áreas de abastecimiento de la energia producida en Belo Monte

Este proyecto, cuya inversión se estima en 10.500 millones de dólares, ha sido ya adjudicado al consorcio Norte Energía, bajo el control mayoritario de la empresa estatal Compañía Hidroeléctrica Sao Francisco, y al que pertenecen otras siete firmas del sector de la construcción. Esta iniciativa forma parte de un ambicioso plan de acción energética de Brasil que al tiempo contempla la construcción de las hidroeléctricas de Santo Antonio, Jirau y Estreito más el espectacular complejo Tapajós, que el propio presidente ha definido como “una revolución en el sistema de producción de energía hidroeléctrica”.

Analizar a fondo lo que esto significa excede las posibilidades de esta nota, mas es obvio que estamos ante un tema de enorme relevancia geográfica. Todos sabemos bien los impactos que provoca la construcción de un embalse, causante de una modificación integral del espacio, ya que todos sus elementos – humanos y naturales – experimentan una transformación de extraordinaria envergadura a la par que irreversible, lo que sin duda ha de ser impresionante cuando la lámina de agua ocupe los 500 Kms cuadrados previstos.

Tierras indígenas inundadas por la construcción de la presa


Un espacio transformado

Sin embargo, las reacciones no se han hecho esperar. Y han venido fundamentalmente de las comunidades afectadas, que han mostrado un rechazo frontal, aun a sabiendas de que sus posibilidades son escasas. Han contado con el apoyo explicito de James Cameron, el celebrado director de la película Avatar (premonitoria en este sentido), quien ha afirmado en Brasil que la presa es un desastre ecológico sin paliativos y que supone una amenaza gravísima a los equilibrios ambientales de la región amazónica. No deja de ser un apoyo testimonial, que apenas ha sido secundado en un momento que permanece indiferente – salvo la protesta efectuada en Brasilia por Greenpeace- a este tipo de actuaciones. Al menos hasta ahora.






Una pregunta que se impone: ¿qué magnitudes alcanzan los costes ambientales del desarrollo en los llamados paises emergentes?. Ya saben, los BRIC (Brasil, Rusia, India y China)


lunes, 1 de marzo de 2010

La explotación de hidrocarburos en la Amazonia: controles y amenazas masivos sobre el territorio

Uno de los temas a los que mayor atención deseo conceder en este blog es a los impactos derivados de la explotación económica de la Amazonia. Se trata de un territorio tan sensible como amenazado y en el que se concitan muchos de los grandes intereses que, regionales y mundiales, lo conciben como un campo de aprovechamiento de grandes posibilidades ante las que ningún control, o el mínimo posible, debe ser establecido.

Consciente de estos riesgos, y aplicando las lecciones obtenidas de los excelentes colegas del Centro de Desenvolvimento Sustentável de la Universidade de Brasilia, es mi propósito no dejar de destacar en esta ventana aquellos aspectos que deban ser conocidos, e incluso debatidos, para que no pierdan actualidad un tema y un territorio de cuyo futuro depende en buena medida el propio porvenir del planeta.

Por esa razón aludo aqui a la noticia dada a conocer en el foro SMART, al que pertenezco, por Alejandro F. Schweitzer, Profesor de Geografía de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral, que también nos recomienda un blog muy interesante sobre la Otra Patagonia.



"Las concesiones para la exploración y explotación de petróleo y gas en la Amazonia peruana amenazan con cubrir el 70 por ciento de la región, según el artículo ’Un segundo ’boom’ de hidrocarburos amenaza la Amazonia peruana’, de investigadores del Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales (ICTA) de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y la ONG Save America’s Forests.

La investigación, publicada en ’Environmental Research Letters’, desvela que hay 52 concesiones de hidrocarburos activas -que cubren el 41 por ciento de la región-, y alerta de que en la actualidad la región se encuentra en las etapas iniciales de un segundo "boom" de exploración de hidrocarburos y que la superficie de concesiones va camino de cubrir el 70 por ciento de la región.

Según el estudio, más de 100.000 kilómetros de líneas sísmicas y cerca de 700 pozos han producido unos 1.000 millones de barriles de petróleo en los últimos 70 años en la Amazonia peruana. Los investigadores apuntaron que se da una disminución constante en la producción de petróleo en la región, aunque la producción de gas natural se ha disparado desde 2004.

La mayor parte de las concesiones se superponen en zonas sensibles, como áreas naturales protegidas por el Estado peruano y territorios oficialmente reconocidos de los pueblos indígenas. De hecho, una quinta parte de las áreas protegidas y más de la mitad de las tierras indígenas registran concesiones de hidrocarburos

Los investigadores criticaron la expansión de la frontera hidrocarburífera, que hace que las últimas regiones remotas y vírgenes de la selva tropical amazónica estén al alcance de las voraces compañías de gas y petróleo"

Es otra manifestación más de los graves impactos a los que está sometida la Amazonia en el sector peruano, como ya indicaba a mediados de los noventa el Informe del Instituto de Investigaciones de la Amazonia Peruana

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